Buenas noches Taberneros, hoy presentamos la entrevista a Raül Esteban Ferro, amante de la numismática y notafília, coleccionista, trabajando como experto en Aureo & Calicó en notafília.


Claves:
R = Raül
N = Natxo
N-. Buenos días, Raül, hoy tenemos el gusto de poder conversar un poco contigo, como técnico especialista de notafília en Aureo & Calicó, nos gustará conocer tu punto de vista sobre algunos temas relacionados con el coleccionismo, la notafilia y tu función.
Pero primero vamos a intentar conocerte un poco a ti antes de entrar en materia,
1) N-. Hoy estás en Áureo una de las casas de subastas con mayor reputación de Europa, ¿pero cuales fueron tus inicios con la numismática y la notafilia, así como tu trayectoria en esta?
R-. Buenos días, Natxo, antes de nada, quería agradecerte la oportunidad brindada y felicitarte tanto a ti como al resto de moderadores del grupo y a los 4000 miembros que conforman la Taberna de la Numismática y la Notafilia, por el buen desempeño que lleváis a cabo como punto de encuentro de las diferentes voces que conforman nuestro sector.
Personalmente, creo en el diálogo y la pluralidad que promovéis desde la Taberna y que es vuestra principal seña de identidad.
Dicho esto, en cuanto a mi trayectoria, yo llegué al mundo del coleccionismo numismático hará aproximadamente una década de la mano de una persona con la que mantengo una amistad de casi 40 años, a la que tanto tú como mucha gente que forma parte del sector conocerá, Carlos Alcaraz gerente de Ars Nummis.
Fue él quien me dio la oportunidad de iniciar este camino trabajando en su tienda de la calle Nicaragua de Barcelona. Con él estuve hasta diciembre del 2022. Fueron años de mucho trabajo y de un aprendizaje continuo. En un inicio, la idea era ayudarle con las monedas, pero el hecho de que nos llegasen a la tienda más billetes que monedas por un lado y la vertiente filatélica tanto de Carlos como de su padre Antonio, hizo que pronto despertase en mí una nueva curiosidad por el papel en general y un elemento en particular, el billete, al que nunca le había prestado tanta atención.
Trabajando con Carlos tuve la oportunidad de conocer a un miembro de La Taberna cuya pasión por el billete y el estudio de su pedigrí aún hoy me sorprende, Juan Francisco Huerta, que nos permitió “exponer” su colección en la segunda convención que Carlos organizó en Barcelona tras la pandemia. Otro destacado miembro de La Taberna aceptó sin apenas conocernos y de forma desinteresada la propuesta que le hicimos para venir a hacer una pequeña conferencia sobre la certificación de billetes y así fue como conocí a Jaime Sanz. La magistral conferencia de Jaime fue otro punto de inflexión en mi “despertar notafílico”. A modo de anécdota debo decir aquí que, por temas técnicos, no pudimos facilitarle un micrófono al pobre Jaime, pero, no obstante, gracias a una gran templanza y profesionalidad sacó adelante la conferencia de forma brillante.
N- Je,je,je me acuerdo perfectamente tanto en la exposición como de la conferencia de Jaime, de hecho estuve en las dos y te voy a poner un pequeño video de ellas.
R-. Aquel mismo año nos llegó una propuesta por parte de Edifil, para trabajar en su nueva edición del catálogo especializado, que tras mucho trabajo llevamos a cabo formando equipo con Juan Francisco Huerta. El reto fue mayúsculo. Consultamos diversas bases de datos informáticas para cotejar cientos de resultados de subastas y tratamos de incluir una aproximación al, que en aquel momento aún era un incipiente y poco estable mercado, el del billete certificado.
Hoy, se por experiencia que tal y como está el panorama numismático en general, es dificilísimo aventurarse a establecer precios tanto para los billetes como para las monedas. El mercado está en continuo movimiento y poniendo precios te arriesgas a quedar obsoleto de la noche a la mañana. Personalmente y teniendo en cuenta la cantidad de información sobre precios realizados a la que tenemos acceso hoy en día, soy más partidario de un sistema que mida la rareza que no de uno que determine el precio, aunque también sé que este sistema es menos popular entre los coleccionistas porque normalmente y como es lógico, están mucho más interesados en saber qué precio tiene su colección y que les va a costar ampliarla.
Fue precisamente mientras trabajábamos en este proyecto cuando conocí casi por casualidad a María Teresa Sisó, quien me ofreció formar parte bajo su dirección del gran equipo que conforma Áureo & Calicó y aunque en un inicio fue difícil dejar de trabajar con un amigo como Carlos Alcaraz, a nivel profesional este cambio supuso un punto de inflexión en mi aprendizaje pues tuve acceso en muy poco tiempo a poder analizar una serie de colecciones (Cantábrico, Adell, Manuel de Falla…) y disponer de unos medios que antes únicamente había podido soñar. En esta nueva etapa he podido conocer a numerosos coleccionistas y divulgadores entre los que te encuentras tanto tú como José Antonio Castellanos y el gran pionero, el señor Ramón Cobo Huici.
Quisiera reconocer públicamente y agradeceros tanto a ellos como a ti Natxo, la predisposición siempre positiva que brindáis a la hora de resolver cualquier tipo de posible duda de forma totalmente desinteresada y me gustaría poner en valor la suerte que supone para el sector de la notafília el hecho de que además de los ya mencionados y algún otro que se me pueda escapar actualmente coincidáis temporalmente expertos de tan alto nivel. Creo que, a diferencia de la numismática, en la notafília aún queda mucho por conocer y que vuestras aportaciones son y serán vitales para esta y las futuras generaciones.
2) N-. ¿Qué periodo es tu preferido dentro de la numismática y por qué?
R-. En cuanto a moneda, mi interés ha ido variando en función de mi necesidad de aprendizaje. No sabría decantarme por una etapa concreta porque en mi opinión cada periodo histórico tiene sus “joyitas”. La historia del arte forma parte de mi formación académica y siempre he disfrutado mucho observando como cada corriente artística puede distinguirse perfectamente en las monedas y billetes de cada época. Podría decir eso sí que en cuanto a módulos mi gusto si ha ido variando algo más.
Lógicamente primero me llamaron la atención los módulos grandes por su vistosidad y fácil comprensión pero poco a poco a y medida que fui ampliando mis conocimientos, esto fue cambiando de manera que hoy en día son los módulos pequeños los que más me atraen, desde los pequeños divisores griegos e ibéricos pasando por los quirates y óbolos medievales, los reales, maravedís o “durillos” de las épocas posteriores me genera fascinación la destreza artística y tecnológica que ha representado en cada época el reto de abrir pequeños cuños sin renunciar a incluir un ápice de información.
En cuanto al billete seguramente por representar un periodo histórico más corto, si estoy más definido. El periodo clásico y más concretamente el periodo comprendido entre las emisiones de 1871 y 1906 con especial atención a la primera emisión expresada en pesetas y las series de 1878, 1880, 1884, 1886 y 1889.
En cuanto al billete extranjero, siempre me ha llamado mucho la atención el billete francés emitido entre 1940 y 1980 tanto para Francia como para las colonia africanas y asiáticas, son billetes con diseños muy coloridos en los que la parte gráfica adquiere gran relevancia, casi podríamos decir que más que billetes parecen viñetas de cómic.
3a) N-. El desarrollo técnico que Áureo y Calicó ha venido experimentando en los últimos años ha sido espectacular. Descripciones detalladas, fotografías al trasluz, UV y con luz rasante, fotografías de detalle … ¿En este el camino correcto crees que todo el sector debería seguir?
R-. Te agradezco mucho esta pregunta Natxo porque, de alguna manera significa que las nuevas aportaciones técnicas que hemos agregado a nivel notafilico no están pasando desapercibidas y me gustaría también mencionar que estas novedades no solo se han restringido al ámbito de la notafíla, sino que también la moneda se ha visto beneficiada con la implementación de videos que bajo mi punto de vista resultan revolucionarios en su forma de exponer las piezas (desde aquí invito a todo el mundo a echarles un vistazo) y la adopción de la metalografía como método científico auxiliar en el análisis de aquellas acuñaciones que pudieran arrojar dudas respecto a su autenticidad.
Pero volviendo a la notafília, personalmente la impresión que tenía de la firma Áureo & Calicó antes de entrar a formar parte de su equipo, era la de una empresa referente en el sector caracterizada por su sobriedad y por la búsqueda constante de la perfección. Una vez dentro me di cuenta que desde fuera solo vemos la punta del iceberg del ingente trabajo que lleva a cabo un equipo altamente cualificado, para superar cualquier reto bajo una dirección que tiene las ideas muy claras y que ha sabido leer y adaptarse a los nuevos tiempos para mantenerse en la vanguardia de la numismática y la notafília.
En mi opinión, el coleccionismo de billetes ha experimentado grandes cambios durante la última década. La llegada de las certificadoras y la proliferación de canales de venta e intercambio han incrementado el nivel de exigencia del coleccionista llevándolo a extremos hasta el momento nunca vistos cosa que, enlazando con lo dicho anteriormente, lejos de suponernos una incomodidad, hemos enfocado la creciente exigencia del mercado como una oportunidad de mejorar nuestras prestaciones para dar solución a nuevos desafíos.
Creemos que las nuevas medidas y servicios propios como las cápsulas protectoras que garantizan la conservación y preservan los billetes de sufrir cualquier accidente derivado de la manipulación ofrecidos por Áureo & Calicó están en la línea de proporcionar tanto a los cedentes como a los coleccionistas el marco ideal de compra y venta de ejemplares dentro de los nuevos estándares de exigencia y seguridad que comentábamos. Al final se trata de dar la mayor cantidad de información posible para que el coleccionista pueda decidir sin miedo a equivocarse. Yo siempre digo que vender billetes desde una firma del prestigio de Aureo & Calicó es relativamente fácil lo que en realidad supone un reto y es así como yo personalmente me lo tomo, es que no te retornen ningún billete por no haber alcanzado el grado de expectativa previo a la adjudicación del billete y en este sentido, puedo decir que, gracias a nuestra apuesta por facilitar una mayor y mejor información, el índice de billetes retornados es prácticamente nulo.
3b) N-. ¿Es muy costoso este cambio?
Mentiría si te dijera que esto no nos ha supuesto un doble esfuerzo tanto económico como de horas de trabajo, pero, viendo la acogida que hemos tenido y los resultados que estamos obteniendo, es un doble esfuerzo que creemos que merece la pena asumir.
Al margen de lo comentado y al hilo de tu pregunta, me gustaría aprovechar la ocasión para destacar también las dos novedades editoriales que hasta el momento hemos puesto en el mercado esta temporada. Me refiero al catálogo monográfico dedicado a los billetes falsos de época y al de las pruebas del Estado Español y el reinado de Juan Carlos I. Ambos escritos por Ramón Cobo Huici, quien en otra muestra de su enorme generosidad aceptó nuestra propuesta de manera totalmente desinteresada. Personalmente esta colaboración me ha hecho especial ilusión por dos motivos, el primero ha sido el tener la oportunidad de conocer y seguir de primera mano el proceso de trabajo de uno de los grandes expertos en notafília española, el segundo motivo es que esta ha sido la primera vez que la línea editorial de Aureo & Calicó ha publicado trabajos en referencia a la notafília y además lo ha hecho sobre temáticas tradicionalmente poco abordadas.
4) N-. ¿Te resulta sorprendente que existan tantas trampas en este mundo del billete? Me refiero a esos pequeños defectos que se detectan y encontráis gracias al examen exhaustivo que hacéis con la luz rasante y UV.
R-. Bueno, antes de responder de forma directa a tu cuestión, me gustaría puntualizar que después de tres años analizando billetes prácticamente a diario he encontrado todo tipo de manipulaciones. Algunas son prácticamente inapreciables, otras son tan burdas que empeoran el estado original del ejemplar, pero también existen intervenciones (las menos) hechas con sumo cuidado y sutileza …; he podido analizar puntos de aguja tapados con tal destreza que resulta prácticamente imposible apreciarlos sin la ayuda de una óptica de 10 aumentos.
Dicho esto, creo que a grandes rasgos podemos distinguir dos tipos de manipulaciones en los billetes, el primero y más abundante está hecho para enmascarar defectos con fines lucrativos, son aquellas intervenciones prescindibles que simplemente intentan mejorar la presencia del ejemplar en cuestión para hacerlo pasar por un billete con un grado de conservación y un precio de venta superior.
Estas manipulaciones, también se dan salvando obviamente todas las distancias en las monedas y forman parte muchas veces de modas comerciales. El coleccionismo ha pasado por periodos en los que podríamos decir que el fin justificaba prácticamente cualquier medio. Aquí encontraríamos los famosos lavados, planchados, prensados, recortes etc.
El segundo tipo, mucho más escaso, interviene al billete para salvarlo de su “desaparición” no podemos obviar que el carácter orgánico del papel confiere al billete una fragilidad manifiesta en su exceso de uso. Este tipo de intervención podría ser el zurcido de época que muchas veces vemos en ejemplares de la guerra civil o…la restauración de un billete clásico hecha para evitar que se parta en dos. Son intervenciones sin las cuales el billete correría serio riesgo de perderse.
Muchas veces, estas intervenciones pueden darse de forma aislada en el billete, pero, en la mayoría de los casos lo que se observa es que ambos tipos suelen coexistir, sobre todo en los ejemplares más añejos.
Y…dicho esto, la verdad es que, por desgracia, personalmente la mayor parte de las veces que analizo un billete y en especial de algunas épocas concretas, más que las manipulaciones, lo que en realidad me resulta sorprendente es encontrarlo sin manipulación alguna.
5) N-. ¿Crees que la notafilia española está suficientemente valorada en el mundo o realmente hemos llegado a un punto de saturación de la misma?
Creo que lo que sucede es que la notafília española tiene muy poca repercusión a nivel mundial por temas históricos. Si vemos lo que ocurre en la numismática, el imperio español es el segundo mayor emisor de moneda del mundo después del imperio romano. Las monedas acuñadas bajo dominación española en cecas americanas con metales extraídos de las propias minas americanas despiertan el interés de coleccionistas de todo el mundo de manera que podríamos decir que prácticamente no existe colección de monedas importante en el mundo que no contenga ejemplares españoles.
En cambio, el billete aparece en occidente durante una época en la que España está en pleno declive adentrándose en una crisis que resultará definitiva y que desembocará finalmente en la perdida de las colonias. El billete español ve su uso restringido a un ámbito local y por si esto fuera poco la expansión del Reino Unido y la fundación de los Estados Unidos añaden nuevos argumentos al coleccionista extranjero que finalmente ha acabado ignorando al billete español a excepción de aquellos que fueron emitidos para circular en los conocidos como territorios de ultramar.
6) N-. ¿Qué piezas has tenido en la mano que te hayan impresionado y hecho temblar?
R-. La verdad es que no son pocas las piezas que me han impresionado en los últimos tres años. Pero, el primer impacto por así decirlo lo recibí en mi etapa con Carlos Alcaraz con el primer Ángel que tuve en las manos …, creo que el trabajo de Enrique Vaquer en el reverso de esa emisión es sublime. Durante mis seis primeros meses en Aureo & Calicó lo que me dejó realmente perplejo fue ver como aquel Ángel del que yo había visto dos ejemplares en seis años de pronto se convirtió en un billete que pasé a analizar prácticamente cada dos meses. A partir de ahí, recuerdo los billetes del Tesoro de Cuba y el Banco Español Filipino de la Colección Cantábrico, la Dama de Elche y el pick 2 de la Colección Adell, el Mercurio (500 pesetas de 1903) de la pasada selección y el no emitido de las 50 pesetas de 1906 de la misma subasta con la bellísima referencia alegórica a la protección de las artes por parte del comercio en su reverso obra de Ricardo Maura sobre dibujos de José Villegas.
7) N-. Sabemos que la experiencia es un grado, pero no me digas esos de que tocar y tocar billetes, que eso a los que empiezan no les sirve.
¿Como detectas si un billete es autentico o falso de época? ¿Hay algún punto que revisas primero?
R-. Suelo fijarme en una serie de aspectos clave como son: la calidad y finura de los detalles en los grabados y los fondos litográficos (si los tiene), que la numeración no supere la cantidad emitida oficialmente ni coincida con las planchas conocidas de emisiones falsas, que los números estén bien situados, que tengan un tamaño homogéneo, que la marca de agua no esté pintada, que la tarlatana (si la tiene) esté bien integrada en la pasta de papel y que el papel tenga un tacto y una porosidad propia de la emisión a la que pertenece.
El libro que he mencionado antes de Ramón Cobo Huici editado por Áureo & Calicó, también aporta detalles importantes para saber dirigir la mirada. Y en caso de duda, también suelo apoyarme en nuestro buscador (al que puede acceder cualquier coleccionista) y que resulta muy útil para poder comparar pequeños detalles.
N-. La trazabilidad, procedencia (si formó parte de tal colección…) en definitiva su historia personal en un billete ¿crees que aporta un mayor valor a este y confianza al coleccionista?
R-. En mi opinión más allá del fetichismo que pueda despertar el poseer un billete con mayor o menor pedigrí la trazabilidad lo que hace es arrojar más información al respecto de cada pieza algo que siempre es positivo a la hora de por ejemplo saber si un ejemplar ha sido o no manipulado y si lo ha sido, desde cuándo ha sido sometido a tal manipulación.
En este sentido me gustaría destacar el trabajo casi obsesivo y sin descanso de recopilación de datos objetivos que está realizando un conocido miembro de La Taberna, al que ya he nombrado al principio. Creo sinceramente y así se lo he expresado, que su aportación no solo ha fomentado el estudio de la trazabilidad entre los coleccionistas, sino que también está ayudando mucho a generar un entorno menos ambiguo y por ende más seguro respecto a muchas de las manipulaciones que se han podido producir a lo largo la historia de ejemplares concretos.
9) N-. En tu experiencia, ¿que peso tiene la calidad del papel, la tinta y la presencia de filigranas originales en la valoración de un billete frente a su estado físico general?
En mi opinión los que apuntas son detalles que pueden marcar la diferencia. Cuando citas las “filigranas originales”, supongo que te refieres a sus relieves, un buen síntoma de la salud de un ejemplar que también se puede detectar en algunas numeraciones y textos. Personalmente añadiría también a esa lista el estado de los ángulos en las esquinas y los centrajes tanto de anverso y reverso como entre ambas caras cuando se examina el billete sobre una mesa de luz.
Cuando un ejemplar sin manipulaciones ni doblez alguno presenta un papel con carteo y apresto original, sin estrías ni grumos, con sus tintas vivas los márgenes limpios y bien proporcionados, su relieve original y las esquinas perfectamente anguladas, te das cuenta de que estás frente a un ejemplar diferente, un ejemplar excepcional. Son ejemplares que constituyen un porcentaje bajísimo de los billetes analizados. Este tipo de billetes que, por su perfección, se ven poco afectados por el criterio subjetivo que cada uno pueda tener al analizarlo, son ejemplares que siempre alcanzarán altos precios en subasta porque aglutinan el deseo de todos los coleccionistas. Un buen ejemplo de esto pudo verse el pasado mes de febrero con la Colección Manuel de Falla que sin lugar a duda ha sido por ahora la colección con un porcentaje más alto de billetes excelentes que he podido analizar.
A veces sucede que podemos encontrar billetes sin manipulaciones, pero con problemas físicos como por ejemplo dobleces, estrías y algún punto de aguja pero que mantiene una buena firmeza en sus fibras, un buen tono en sus tintas, un buen contraje y su apresto y relieves originales. Personalmente, ese tipo de ejemplares me parecen muy interesantes porque aun presentándose en un grado MBC+ (por poner un ejemplo) si no ha habido manipulación y conserva las cualidades descritas puede resultar también un billete muy atractivo.
Es por todas estas cuestiones que en Aureo & Calicó creemos que con una simple anotación de grado de conservación la descripción del billete puede resultar incompleta de manera que intentamos acompañar dicha anotación con comentarios descriptivos que ayuden a comprender y tener una información más completa de cada pieza. Es evidente que esto supone un mayor esfuerzo e incrementa el tiempo de análisis, pero para nosotros, es muy importante que el coleccionista pueda escoger de forma satisfactoria aquellas piezas que mejor le encajen sin comprometer la homogeneidad de su colección.
Me gustaría también comentar, aunque pueda resultar obvio, que siempre debemos ser capaces de modular nuestra exigencia en función de dos parámetros como son la rareza y la fecha de emisión, pues no tendría ningún sentido intentar exigirle a un billete del reinado de Alfonso XII el grado de conservación que se le exige a uno de Juan Carlos I. De la misma manera que, cuando nos topamos con un ejemplar único (como podría ser una prueba de artista) o del que se conocen menos de una decena de ejemplares (por poner un ejemplo) el grado de conservación en el primer caso pasa a ser algo secundario y en el segundo debería servir únicamente para ponerlo en valor comparándolo únicamente con el grado de conservación que presentan el resto de los ejemplares conocidos.
10) N-. Los billetes con errores de impresión o corte últimamente son muy buscados, pero ¿qué tan raros son? ¿Crees que son muy interesantes para hacer con ellos una colección especifica o como complemento a una completísta?
R-. Un billete con error es un billete diferente y muchas veces único. Algunos errores son muy comunes y otros muy raros. Los hay que por evidentes resultan espectaculares como los errores por fuelle de papel o algunos errores de corte o por falta de impresión calcográfica y otros que son más sutiles como las firmas desplazadas o las numeraciones duplicadas.
En mi opinión este tipo de “curiosidades notafilicas” son muy interesantes y atractivas a la vez. Bien sea completando una colección de billetes al uso o realizando una monográfica de errores que podría hacerse extensible conteniendo errores en billetes de distintos países, creo que se puede aprender mucho del proceso de fabricación de un billete con su estudio. En este sentido, me gustaría recomendar a todos los miembros de la Taberna que aún no lo hayan hecho que acudan sin falta al “Volumen 4 – Tomo 1” de la “Enciclopedia de la Notafília y Escripofília Española” donde, en un volumen dedicado al coleccionismo, encontrarán las 63 páginas en las que su autor, José Antonio Castellanos, analiza y cataloga creo que hasta 6 tipos de errores diferentes con un total de cerca de 40 variantes. No tengo ninguna duda que trabajos como el suyo son los que pueden dar sentido a iniciar una colección monográfica de errores.
11) N-. Áureo ya ha tenido en los últimos años muchas grandes subastas de billetes locales de la Guerra Civil. Es notoria la explosión de coleccionistas en este segmento en los últimos dos años. ¿A qué crees que se debe esta expansión del mercado?
R-. Antes de responder a esta pregunta me gustaría decir que no soy especialista en billetes locales así que mi capacidad de análisis en esta materia puede ser algo deficitaria. Creo que el billete local conecta de una forma muy precisa al coleccionista con sus orígenes y esa carga emocional es un combustible muy eficaz a la hora de mantener siempre activa la llama del coleccionismo. Por otra parte, creo que la edad media del coleccionista de billete local permite que estos hayan tenido contacto directo con personas cercanas (como sus abuelos, por ejemplo) que vivieron la Guerra Civil de manera que no es una época histórica que resulte ajena.
Este dato es importante porque bajo mi punto de vista creo que existe cierta tendencia a coleccionar elementos que de alguna manera aún se mantienen como eco de nuestra historia más próxima. Por poner un ejemplo, es posible que en los años 70’s hubiese más coleccionistas de reales de vellón que en la actualidad porque los coleccionistas de aquella época vieron aquellos billetes en las colecciones de sus abuelos. Una vez ese eco se pierde con el paso de las generaciones, aquel elemento coleccionable pasa a un segundo plano viéndose substituido por otros elementos que fueron apareciendo y siendo coleccionados posteriormente.
Por otra parte, la aparición de grandes subastas después de tal vez un periodo de tiempo de cierta escasez juntamente con la publicación de nuevos catálogos especializados e interesantes artículos e intervenciones en redes (en los que por ejemplo he tenido el gusto de leerte) han reactivado a los coleccionistas ya existentes y sumado otros nuevos en un corto período de tiempo. El tiempo dirá cuantos de estos nuevos coleccionistas han llegado para quedarse, pero, lo que esta claro es que el mercado del billete local está actualmente en pleno auge.
12) N-. Suponemos que tienes el reciente libro de Amadeo Amorós sobre billetes falsos de la Guerra Civil, ¿Qué crees que se debe hacer con tanta falsificación de billetes locales? ¿Es ético subastarlos?
R-. En Aureo & Calicó la gran experta en billetes locales es María Teresa Sisó que además de un amplísimo conocimiento de las emisiones de este periodo tiene también una sensibilidad especial para el papel. Estas dos condiciones unidas a su gran experiencia hacen que sea capaz de reconocer las falsificaciones a simple vista.
La política de Aureo & Calicó siempre ha sido clara y tajante al respecto de las falsificaciones en general y de billetes locales en concreto. En nuestras subastas no hay lugar para billetes espurios o fantasías hechas con la única finalidad de engañar al coleccionista. Creemos que es nuestro deber generar las condiciones de seguridad necesarias para que nuestros clientes puedan comprar con total confianza. Si no cumpliéramos con este deber, estaríamos tirándonos piedras sobre nuestro propio tejado poniendo en entredicho un prestigio del que nos sentimos orgullosos y que ha costado décadas construir.
13). N-. Y para ir terminando, en todas las colecciones que llegan para su clasificación y puesta en subasta muchas veces hay algunas cosas que no pasan el filtro, ¿Es difícil decírselo al coleccionista? Y ¿Cómo se lo toma este?
R-. La experiencia me ha demostrado cuán de cierta es la celebérrima expresión “con la verdad se va a todas partes” ahora bien, con la verdad sola no basta. Hay que manejar también cierto grado de empatía para enfocar este tipo de cuestiones.
En general te diría que cuando explicas las cosas bien contextualizadas y enfocas la problemática con la suficiente “mano izquierda” el coleccionista, suele reaccionar bastante bien. Lógicamente hay perfiles que no atienden a razones, pero por suerte, esos casos, representan un porcentaje menor frente al del coleccionista que acaba asumiendo la realidad.
Muchas gracias por tu disposición y respuestas Raúl, te deseamos una trayectoria profesional larga y con muchos éxitos.
P.d. recomendamos ver fotos y vídeos.
