¿Sabías que el nombre César, que hoy conocemos como nombre de pila, en realidad empezó siendo un apellido en la antigua Roma?
Caesar era originalmente el cognomen (un tipo de segundo apellido o sobrenombre familiar) de una rama de la famosa familia Julia, a la que perteneció Cayo Julio César. Este cognomen, aunque es anterior a él, se hizo célebre gracias a Julio César.
Sobre el origen de la palabra Caesar en sí, ni los propios romanos lo tenían claro. Existen varias teorías, pero la que más me gusta es la que sostiene que proviene de un término que significaba “elefante” en púnico (por una historia de un antepasado que habría matado uno). Esta teoría quizás se ve reforzada por el hecho de que el primer denario que acuñó Julio César es, precisamente, el popularmente conocido como “el del elefante”. En resumen, Caesar era un apellido familiar con un origen algo misterioso, pero con Julio César alcanzó un prestigio enorme.
Tal fue la fama de Julio César que, después de su asesinato y el ascenso de su hijo adoptivo Octavio (Augusto), el apellido “César” pasó de ser un nombre familiar a usarse como título de poder. Los siguientes gobernantes romanos adoptaron Caesar como parte de sus títulos, hasta el punto de que se volvió prácticamente sinónimo de “emperador”. Paradójicamente, Julio César nunca fue emperador, sino dictador de la República. De hecho, palabras como zar (el título de los antiguos monarcas rusos) o káiser (título imperial alemán) derivan directamente de Caesar. Así de fuerte impactó este nombre en la historia.
¿Y cómo pasamos de un título de emperadores a un nombre común? Pues con el tiempo, César dejó de usarse solo para emperadores y empezó a ponerse como nombre de pila corriente. Hubo altibajos: por ejemplo, en la Edad Media, la Iglesia llegó a prohibir bautizar con el nombre César por considerarlo pagano (cosas de la época). Pero en el Renacimiento volvió la moda de los nombres clásicos, y César renació como nombre propio. Desde entonces, ha sobrevivido hasta nuestros días: hoy, en muchos países (especialmente en el mundo hispanohablante), César es un nombre muy común.
En conclusión, el nombre César tiene un recorrido increíble: de apellido de una familia romana, a título de emperadores, luego a nombre de pila de uso cotidiano y… finalmente, el nombre del popular mapache tabernero.
Ahora, cuando escuches el nombre del mapache, recuerda que carga con más de dos mil años de historia y un pasado digno del poder de los emperadores.
Autor. Denarios.org
