
INTRODUCCIÓN.
Tengo el honor de inaugurar este blog con este trabajo sobre las emisiones de billetes locales en Caniles (Granada). Una petición de Pepe Botella a la que gustosamente he correspondido. Espero que os guste y que os pique el gusanillo de la curiosidad por saber más sobre este coleccionismo.
Caniles es un pueblo situado al norte de la provincia de Granada, en la zona del Altiplano, limítrofe con la de Almería.
El nombre deriva del latín “canalis” debido a los canales de riego que nacían de los ríos Gállego y Galopón que riegan su vega.
En época de la Guerra Civil tuvo 8.000 habitantes, ahora no llega a la mitad, teniendo prácticamente la misma población que en 1842 (3.929 habitantes).
La economía está basada en la agricultura y en algunas empresas relacionadas con esta actividad.
UN POCO DE CONTEXTO.
Con la pérdida de los últimos territorios de ultramar, España perdió el suministro del azúcar americano. En la zona sur de Andalucía había algunas azucareras que tuvieron que incrementar el cultivo de la caña de azúcar para poder satisfacer el autoconsumo ya que el gobierno impuso un fuerte proteccionismo para fomentar la producción nacional. Poco a poco las nuevas azucareras empezaron a usar como materia prima la remolacha, que no estaba limitada a climas cálidos y resiste el frío. Así, en 1901 se inaugura la azucarera llamada “Nuestra Señora de las Mercedes”, propiedad de la Sociedad General Azucarera (SGA).
Esta azucarera supuso un desarrollo económico y social desconocido en la comarca, no sólo por la creación de puestos de trabajo sino también por la mejora en las comunicaciones gracias a la construcción de la red ferroviaria Guadix-Baza-Lorca (hoy en día desmantelada).
Como en todas las fábricas hubo movimientos obreros para mejorar las condiciones laborales de los empleados. El 5 de septiembre de 1936, la Sociedad General Azucarera de España es suspendida en sus funciones, haciéndose cargo de la dirección y administración de sus fábricas e instalaciones el Sindicato Nacional Azucarero dirigido por la UGT, que constituyó un consejo obrero de empresa. La azucarera es colectivizada.
El testimonio de uno de sus obreros, Sebastián Pérez Fernández, que fue alcalde de Baza en 1937 y secretario general del PSOE provincial, explica lo que pasó en aquellos años:
“…A excepción del director de la fábrica, el belga Mauricio Barbier Chevalier (quien fue invitado a marcharse antes que lo detuvieran, acusaran e incluso ajusticiaran por ser un hombre de derechas, que se había enfrentado en los años de la república con los sindicatos), se mantuvieron todos los puestos de trabajo, hicimos las compras necesarias, se invirtió en maquinaria, supimos hacer las operaciones comerciales y de exportación, subimos los salarios de los trabajadores, se establecieron servicios sanitarios, un comedor popular, contratamos a más gentes porque hicimos las campañas del 36-37 y 37-38 con tres turnos…, demostramos que nosotros en verdadera república éramos capaces de llevar a buen puerto la fábrica.”
LAS EMISIONES.
En Caniles no hubo emisión del Consejo Municipal. La influencia de la fábrica era tan enorme que con las suyas fue suficiente para el sostenimiento de la economía local.
Hasta ahora se conocen dos tipos de emisiones. Las de la azucarera y las privadas (de comercios).
1ª. Azucarera de Caniles.
Dos:
+Primera emisión.
Del Sindicato Nacional Azucarero de la UGT con fecha del 10 de mayo de 1937.
Características: Usaron papel color blanco y las medidas de los billetes son de 135 mm de largo por 65 mm de alto. Impresos en tinta negra las dos caras.
Reverso con numeración y serie (A el de una peseta, B el de 25 céntimos y C el de 10 céntimos). Sello redondo tamponado en tinta color violeta del “SINDICATO NACIONAL AZUCARERO Y DE ALCOHOL INDUSTRIAL – CONSEJO OBRERO DE FÁBRICA AZUCARERA DE CANILES (Granada) – U.G.T.”
Anverso con las firmas estampilladas o manuscritas del presidente (Sebastián Pérez Fernández) y del secretario (J. Rubio) del sindicato en Caniles. Fecha de emisión e indicación de la sucursal bancaria donde estaban depositados los fondos, en billetes del Banco de España, que la respaldaban.
+Segunda emisión.
De la propia azucarera.
Se emitieron cuatro valores (25 y 50 céntimos, una y dos pesetas). Debió de circular durante poco tiempo según refleja el estado de conservación de los billetes. Se usó papel de color beige, forma rectangular y medidas de 76 mm de largo por 54 mm de alto. No tienen firmas ni sello. Impresos en color verde y negro en ambas caras.
Anverso encabezado por la frase “LA AZUCARERA DE CANILES (GRANADA)”, con el valor del billete en números (el de dos pesetas con números y letras), escudo de la República Española en el centro y la leyenda “Pagará al portador en Billetes del Banco de España, la cantidad de”.
Reverso con serie (en el mismo orden de la D a la A) y numeración en color rojo y de seis cifras. Enmarcado perimetral lineal. Leyendas: “NOTAS: Todo vale que carezca de nuestro sello en relieve será nulo.” “Este papel moneda está garantizado por nuestra cuenta corriente en el Banco Español de Crédito, Sucursal de Baza”.
2ª. Emisiones privadas.
+Comercio de Juan A. Quesada Torres. Por ahora sólo se conoce el valor de 10 céntimos. Hecho en cartón, color beige y tamaño de 55 mm de largo por 50 de alto.
Reverso con numeración y firma manuscrita.
+Billete a nombre del comercio de Francisco Martínez Durán. Hasta ahora sólo se conoce el valor de 50 céntimos.
Numeración manual en el anverso, con sello en el reverso (ultramarinos y coloniales) y firma (una tal Mercedes).
BIOGRAFÍAS
-Sebastián Pérez Fernández.
Su firma aparece en billetes de Caniles y de Baza. Como Presidente del Comité del Sindicato azucarero firmó la primera emisión de billetes y como alcalde de Baza firmó como tal la segunda emisión.
Nació en la villa de Zújar el 11 de agosto de 1906. Fue hijo de Jesús Pérez Calderón y María Juana Fernández García. Realizó sus primeros estudios en la escuela de la localidad, afiliándose muy joven al Sindicato Obrero de la UGT. Su carácter reivindicativo brotó con prontitud en la defensa de los derechos de los trabajadores agrícolas; en las revueltas de los años veinte en su municipio ya era uno más, marcándole para toda su vida.
En busca de un mejor trabajo se trasladó a Baza. La apertura de la Sociedad General Azucarera de Caniles dio la oportunidad laboral en la temporada a muchos jóvenes de la comarca; en una de esas campañas entró en la empresa Sebastián Pérez. Afiliado a las Juventudes Socialistas, logra ser miembro de la Sociedad de Obreros Azucareros, Alcoholeros y similares de la UGT, así como vocal del Jurado Mixto de Azucareros de Granada.
Un momento importante en su trayectoria sindical fue cuando en 1933 participó en la Escuela Socialista de Verano organizada en Madrid por la Federación Nacional de Juventudes Socialistas de España. Afiliado a la sección de Baza, llegó a ser Delegado en el Grupo de Azucareros Las Mercedes de Caniles, tanto durante la Guerra Civil como tras la expropiación de la misma por el Sindicato.
El 27 de diciembre de 1936 fue nombrado Alcalde de Baza (Presidente de la Comisión Gestora Municipal), cargo que ocuparía hasta octubre de 1937. Al frente de la Corporación Municipal fueron numerosas sus actuaciones. En una de las primeras, el 30 de diciembre de 1936, propone «no reconocer las deudas de las anteriores Corporaciones». Se aclara en la iniciativa que se trata solo «de las grandes deudas (Banco de Crédito Local, Banco de España y otras entidades como teléfonos, alumbrados, etc.» no las del pueblo. Otra de las decisiones más populares fue la subida del jornal del bracero en el término municipal, que quedó en siete pesetas. Acordó también la construcción de refugios para la defensa aérea, al ser Baza capital de provincia y lugar de descanso de la milicia. Igualmente decidió que la Comisión de Industria se hiciera cargo del Almacén de Hierro. Y requirió a los Sindicatos, que habían requisado ganado a los «facciosos», que debían pasarlo a manos del Consejo Obrero Campesino. Incluso el Consejo Municipal de Baza llegó a emitir varias series de papel moneda, con valores de 0,50 céntimos y 1 peseta, ante la carencia de papel moneda emitido por el Gobierno de la República, establecido entonces en Valencia (septiembre de 1937). Por cierto, que ese mismo mes se estableció un precio oficial para los productos básicos con expresión de las diferencias entre origen y destino. Tal fue su repercusión que todos los componentes de la Corporación Municipal presidida por Sebastián Pérez fueron destituidos por el Gobernador Civil, mediante un Oficio, el 7 de octubre de 1937.
Preocupado por la continua desafección de los afiliados al Partido Socialista y a su sindicato, UGT, y viendo que se pasaban a partidos con postulados más radicales (comunistas, CNT y Libertarios), como Secretario Provincial de la Federación de Asociaciones Socialistas de Granada, convocó en Baza un Congreso al que asistieron numerosos delegados sindicales de los pueblos vecinos. A pesar de la exitosa celebración de esta reunión, su propuesta de formar un Partido Proletario Único no fue aprobada. En plena Guerra Civil, Sebastián Pérez ayudó a varias familias, perseguidas en Baza, a que pudieran marcharse a otras poblaciones más seguras para sus vidas.
Tras la contienda nacional se exilió al norte de África, estableciéndose en Marruecos, donde trabajó como contramaestre en una fábrica de productos químicos. Eso sí, se integró en la sección del PSOE de la ciudad de Djerad, llegando a ser su Secretario en el año 1946. Se trasladó posteriormente a Casablanca, desde donde realizó una visita, en los años setenta a España. En ella volvió a Baza, donde tras asegurarse que no existía cargo alguno contra él, decidió regresar para instalarse definitivamente.
Precisamente su regreso coincidió con el de otros políticos y sindicalistas, que iniciaron en todo el país la reconstrucción del partido socialista, que bien pronto se fraccionaría en dos: el sector Histórico y el sector «renovado». En las elecciones locales del 3 de abril de 1979, Sebastián Pérez Fernández se presentó como cabeza de lista por el PSOE Histórico, volviendo al Ayuntamiento de Baza como concejal. Finalmente fallecería el 13 de septiembre de 1994 en Granada, aunque fue enterrado en el cementerio bastetano.
El Ayuntamiento de Baza, el dos de octubre de 1992, bajo la presidencia de Diego Hurtado Gallardo, tomó por unanimidad el acuerdo de nombrar a Sebastián Pérez Fernández como Hijo Adoptivo de esta ciudad.
-Francisco Martínez Durán. Empresario. Tenía un hermano sacerdote llamado Luis y por eso fue asesinado el 18 de febrero de 1937 en el Pago de Zoltaina (en Caniles). Después de obligarle a cavar su tumba le dispararon en la nuca. Esta es la razón de que los billetes están firmados por la que supongo su mujer, Mercedes.
CONCLUSIONES
No es fácil investigar emisiones de billetes hechas por sindicatos o particulares. De los primeros es raro que se guarden archivos y más que estén completos, de los segundos sólo el anuncio en un periódico de la época o algún testimonio oral puede aportar algo de luz. Todo lo demás, ha sido oscuridad.
En este trabajo sólo he contado con la inestimable ayuda de don Juan Antonio Díaz Sánchez, doctor en Historia Moderna por la UGR e hijo de Caniles. Por su extensa obra, generosidad y amor por su pueblo, en mi opinión debería ser el cronista oficial de la villa. Espero que algún día la cultura reemplace a la política.
BIBLIOGRAFÍA
-Los billetes locales de la Guerra Civil (1936-1939). Toda España (excepto Cataluña). Rafael González Hidalgo. Autoedición. 2018.
-Archivo histórico de Aureo & Calicó.
-Industrialización y desarrollo económico en Baza y su comarca: La fábrica azucarera «Nuestra Señora de las Mercedes» de Caniles a comienzos del s. XX. Juan A. Díaz Sánchez y Samuel Milán Corral. Revista del Centro de Estudios de Granada y su Reino, nº 22, 2010, págs. 135-160.
-Don José Felip Santaolalla. El alcalde Felip (1904-1915). Juan Antonio Díaz Sánchez. Autoedición.
-Biografía de Sebastián Pérez Fernández procedente del artículo publicado en la sección «Honores y distinciones» de la Revista «El Norte», correspondiente al mes de enero de 2014.
En Granada a 8 de enero de 2026
© Francisco Félix Maldonado Calvache.
